Baba de miel.

Por: Sebastián Aldaba de Lira

Uno de los recolectores de polen más conocidos son las abejas, generalmente, relacionamos a estos pequeños seres con su dolorosa picadura, lo que nos lleva a matarlas si se nos presenta la oportunidad, no nos detenemos a pensar en la importancia que tienen dentro de la naturaleza, gracias a ellas podemos ver campos verdes repletos de flora y a los arboles florecer y dar frutos. Además, estas pequeñas creaturas son las responsables de la existencia de la miel. La miel, es el producto final de un arduo trabajo por parte de las abejas. Primero recolectan el néctar de algunas flores cuidadosamente seleccionadas, ya que las abejas saben que no todas las flores son aptas para producir miel. Las abejas ingieren el néctar y lo mastican durante determinado tiempo, en el que ocurren movidas biológicas importantes, para luego depositar el producto (la baba) en la colmena y proceder a eliminar el exceso de humedad usando sus alas como abanicos. El proceso es más complejo, sin embargo, solo trato de presentarte a las abejas como un ser como un ser que merece respeto y tiene derecho a la vida, además advertir, que podríamos perder muchas especies de flores si estas se llegaran a extinguir.