Que conflictiva fue nuestra despedida
Rencores enterrados a medio metro del suelo
Salen para recordar el precio del amor
El precio del egoísmo
Y el precio de la aceptación
La indiferencia de tus palabras
Sin coherencia en tus obras
Tu cara cansada
Al escuchar la piedad que pedí
Tus ojos de abismo
Tan parecidos al amor
Y tan cercanos al desprecio
Tus abrazos que llegaron a consolarme
Incinerador de mis inseguridades
No distinguieron entre tus verdades
Y las mentiras de tus pares
Nuestra unión separada
Por la pared de nuestros semblantes
Para verte convertida
En un sumidero de atención interminable.
-Gustavo Aguilera

