Tragedia de una historia

Por: Pablo A. Ramos.

En una realidad alterna, Ícaro obedeció a Dédalo y fue prudente, se mantuvo tan alto como para evitar las olas del mar y lo suficientemente lejos del sol para salvaguardar sus alas. Ambos llegaron a Sicilia donde tuvieron una vida tranquila. Icaria nunca fue Icaria y luego de su muerte nadie los recordó nunca más, y evidentemente una historia como esta, jamás existió.

La Revista de Arena

"La arena como el tiempo es infinita y el tiempo como la arena borrará mis huellas y perderá mi rastro"