Día de mierda

Hoy el día está de la mierda.
Golpes, patadas y gritos.
Arañazos y escupitajos.
Insultos al azar y el aire pica
y la saliva se evapora con la candente lengua.
Un reguilete infernal en una prisión
de carne con barrotes de yeso y nervios
que se mueve con el huracanado
viento de alquitrán que entra y sale.

Que se jodan, que la ceniza tizne,
que la tierra ensucie y que…
las invisibles cartas mansas no se manden.

No quiero su fonética de cubos de hielo,
porque hoy es verano y mi refri no funciona
y yo tampoco funciono bien hoy.

Hoy no me visitan los muertos correctos,
los buenos fantasmas se fueron de vacaciones
y de nada sirve que vengan.
De nada sirve que me arrullen
en sus brazos mustios y fríos
que huelen a petricor y a tortillas quemadas.
De nada sirve que me regalen
hojas en blanco y tinta,
si yo les doy mi retrato escrito
con la pluma del ala de una paloma muerta.

Por: Jesús T. Aldaba